miércoles, 26 de septiembre de 2007

lo anterior fue publicado por: Karla Muñoz y Paulina Vera

ACORTANDO DISTANCIAS EN UN MISMO LUGAR...

Es fundamental para la humanidad establecer redes fluidas y certeras de comunicación, haciendo una analogía la sociedad es como el cuerpo humano que necesita de todos sus organos constituyentes para poder funcionar óptimamente. En este sentido la comunicacion se convierte en el flujo sanguineo de nuestro vivir. Decimos esto, ya que sin comunicación el hombre no funciona, pues ésta es la única herramienta con la que contamos para expresar y transmitir lo que sentimos, deseamos, pensamos, y necesitamos.

Nace entonces en nuestras mentes una profunda inquietud que habla sobre aquellas personas que utilizan otras formas de comunicacion ya que no poseen la capacidad innata de comunicar verbalmente. ¿qué sucede con ello? si afirmamos que no podemos funcionar sin comunicarnos, es entonces en este aspecto donde nos enfrentamos a distintos tipos de comunicación, estos son:

Verbal, escrita, gestual.
lo importante no es de que manera nos comuniquemos sino lo que estamos comunicando.
Si analizamos lo que esta sucediendo en el ámbito de la educación, nos daremos cuenta de la importancia que tiene para la sociedad desarrollar la integración de aquellas comunicaciones distintas a la convencional. es por eso que ahora los establecimientos cuentan con proyectos de integracion de personas con dificultades en la comunicación, sin dejar de lado muchos ámbitos más.Como muy bien a versado la Presidenta de la República, nada es bien resuelto si no tenemos amplia capacidad de dialogar.

las creencias

Para abordar este tema es necesario definir lo que universalmente se conoce como “creencia”.
El termino creencia tiene relación con la convicción sobre el significado de algo. La creencia suele ser una afirmación personal, la cual consideramos verdadera.
Estas creencias muchas veces afectan a las percepciones que cada uno tiene de si mismo y/o de lo que nos rodea.
Para muchas personas una creencia es la necesidad de aferrarse a algo y buscar respuestas y/o apoyos en cosas abstractas. Desde nuestro punto de vista es ahí donde nacen las religiones.
Según estudios realizados, Chile es uno de los países con más altos índices de creencia, pero con un bajo nivel de observancia.
Efectivamente, tal como indican los datos, en nuestro país el 96% cree en Dios, el 77% en una vida posterior a la muerte, el 82% en el cielo, el 59% en el infierno, y, en fin, el 57% en los milagros.
En esta encuesta, que mide a un alto número de países (32) en relación a las creencias religiosas, Chile se encuentra en el cuarto lugar, es decir, posee un 2,25 de creencias en relación al universo de la encuesta.
Los datos en los que se basa este texto son obtenidos de un texto de la encuesta ¿Cuan religiosos somos los Chilenos? (Mapa de Religiosidad en 31 países), elaborado por Carla Lehmann.